Su ambiente sencillo y acogedor lo convierte en una elección ideal para parejas, viajeros jóvenes o huéspedes que desean vivir Ibiza de una forma cómoda, tranquila y sin complicaciones. Todo está distribuido en una misma estancia para aprovechar el espacio al máximo: zona de descanso, cocina equipada y acceso a un balcón desde el que sentir la brisa mediterránea.
El Estudio cuenta con dos camas individuales, baño privado, TV de pantalla plana por cable y cocina equipada con horno, fogones, microondas y nevera. Gracias a esta distribución, tendrás libertad para organizar tus horarios, preparar desayunos o comidas ligeras y disfrutar de una estancia más flexible.
Uno de sus grandes atractivos es su balcón con vistas frontales al mar, perfecto para comenzar el día con calma o relajarte al volver de la playa. Es un alojamiento pensado para quienes valoran la funcionalidad, pero también quieren sentir cerca la esencia de Ibiza: el azul del Mediterráneo, la luz de la costa y el ambiente tranquilo de Cala Gració.